Lavarse más las manos podría prevenir un tercio de los contagios

Abril 4, 2010  
Publicado en Otros

El personal sanitario se lava las manos un 30% de las veces que serían necesarias

Recibir atención hospitalaria salva sin duda muchísimas vidas, pero también complica en ocasiones el estado de salud de algunos pacientes. Así, esas disfunciones en el sistema sanitario pueden provocar casos como el contagio de hepatitis C a siete enfermos renales en una clínica de Tarragona.

El estudio de prevalencia de infecciones nosocomiales de España (Epine), realizado por la Sociededad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph), ofrece una foto de la situación. Esta investigación, donde participan más de 200 hospitales de toda España, señala que en el 2008 –último año disponible– por cada 100 pacientes estudiados se detectaron 8,18 infecciones adquiridas en el centro sanitario. La cifra ha fluctuado desde el 9,87% de 1990 a 7,74% registrado en el 2001. “La prevalencia ha mejorado, sobre todo si se tiene en cuenta que la edad de los pacientes ha ido aumentando en los últimos 20 años, así como los factores de riesgo que arrastra y, por tanto, ahora los sanitarios tratan a personas mucho más vulnerables”, explica Ángel Asensio, del grupo de investigación de infecciones hospitalarias –conocidas científicamente como nosocomiales– en la Sempsph.

Desde 1999 en los hospitales públicos de Catalunya funciona un programa común de vigilancia de las infecciones nosocomiales para compartir programas de prevención, y reducir así los contagios, que suelen estár relacionadas con los procedimientos y las intervenciones quirúrgicas. En la actualidad, en el VINcat (Vigilancia de las Infecciones Nosocomiales en los hospitales de Catalunya) participan más de 200 médicos y enfermeras de 64 hospitales (prácticamente la mayoría) que hacen un seguimiento no sólo de la prevalencia de las infecciones, sino que incluye programas de vigilancia de las infecciones provocadas por bacterias, las quirúrgicas, las que se producen en las UCI, los organismos con problemas específicos de resistencia antibiótica y del consumo hospitalario de antimicrobianos. Según explica, Miquel Pujol, secretario del VINCat, el programa ha permitido establecer protocolos para mejorar la prevención y, en paralelo, realizar campañas de formación. Ahora están trabajando en la reducción de las infecciones relacionadas con el uso de los catéteres, “porque es el procedimiento sanitario con más posibilidades de prevención, si se insiste en cómo ponerlos y mantenerlos correctamente”.

Sobre lo que no hay discusión alguna, es que la higiene resulta crucial en esta lucha contra el contagio de microorganismos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en un monográfico del 2005 ya recalcaba que, en particular, “la importancia” de la limpieza de las manos de los sanitarios “en la trasmisión de las infecciones nosocomiales está bien demostrada y puede reducirse al mínimo con medidas apropiadas de higiene“. La preocupación de las autoridades es lógica, ya que se calcula que entre el personal sanitario hay un cumplimiento estricto del lavado de manos en apenas en el 30% de las ocasiones.

Las infecciones adquiridas en los hospitales suponen, además de un quebranto para la salud del paciente, una costosa prolongación de los internamientos. Y, en el peor de los casos, el aumento de la mortalidad de los pacientes. Una infección urinaria, entre las más frecuentes, junto a las respiratorias y las que se producen en heridas quirúrgicas, puede suponer que el enfermo esté ingresado unos tres días más. Si se infecta una prótesis, es posible que la recuperación se alargue, como mínimo, un mes.